"El que arriesga puede perder, pero el que nunca lo hace...pierde siempre"

miércoles, 26 de marzo de 2008

Todo depende de quién tenga la pelota



¿Qué medio es el más asertivo a la hora de analizar un partido de fútbol?

La respuesta parece sencilla para quienes son muy fanáticos del equipo que acaba de perder (ninguno), pero para quienes van más allá del fanatismo y son seguidores del deporte más popular de todos, la respuesta es una sola. Actualmente el mejor medio para analizar un partido de fútbol, sin duda, es la radio.

Partiré por lo que creo que hay un común acuerdo. El medio en donde es muy difícil encontrar un análisis post-partido es en la prensa escrita, que presenta un estilo (al menos en la sección deporte) que apunta más a la inmediatez y a la información de los hechos a través de una nutrida descripción…de análisis poco, de vez en cuando una que otra columna a la semana siguiente del partido.

Muchos por responder rápidamente, habrán pensado que la televisión es el mejor medio para realizar este análisis tan esperado por los hinchas. Es cierto que cuenta con la tecnología a su disposición, la computadora fácilmente nos mostraría como ataca un equipo u otro, la repetición de las imágenes comprobaría cada hipótesis de los comentaristas, etc. Pero, ¿Qué es lo que busca un hincha de fútbol? ¿Acaso Mauricio Israel era conocido por la calidad de imágenes que mostraba en Meganoticias? ¿Sería lo mismo Deportes13 sin Aldo Schiappacasse?, es bueno recordar que Eduardo Bonvallet, alias “El gurú”, tenía un monólogo de fútbol que duraba los dos tercios de programa en la Red y el resto, era una continuación del monólogo, pero esta vez, con pizarra incluida. Esta es la razón, que a mi parecer, la radio es el mejor medio para analizar un partido de fútbol recién terminado. El hincha necesita de especialistas para canalizar todas sus sensaciones, ya sea para seguir celebrando o para tranquilizar sus lamentos. Para quien es “hincha de corazón” , no es necesario seguir sufriendo viendo una y otra vez los goles en contra de su equipo por televisión, me pregunto cuántos chilenos habrán visto el gol de Benayoun en el partido de Israel-Chile, que lo terminó perdiendo Chile uno a cero. La radio tiene esa capacidad; entregar una mayor cobertura (porque no tiene otra) a la opinión de periodistas especializados en el deporte.

La televisión es un espectáculo más preparado (programado), no tiene la misma dinámica que un programa radial, es ahí donde se pierde la llegada con el hincha, en la ausencia de la sensibilidad de los periodistas a la hora de enjuiciar un partido de fútbol. Aún así están vigentes Aldo Schiappacasse, Cristóbal Guarello, Felipe Bianchi, Francisco Sagredo, por nombrar algunos, de los cuales a mi juicio, son protagonistas a la hora de contar un hecho deportivo. Pero cuidado, no se trata de decir que la radio es el único medio para un buen análisis deportivo, sino que por el momento, ha sido la única que le ha dado tribuna a un periodismo deportivo serio con mayor libertad y también con mayor proyección.

martes, 18 de marzo de 2008

Medios a medias


Analizar los medios de comunicación no es una tarea fácil, ya que su vinculación con la sociedad y los problemas que a ella la aquejan, suelen ser también, factores importantes a la hora de presentar la problemática. Por esta razón, una crítica positiva o negativa sobre los medios, siempre irá ligada a una crítica social.

Es innegable que los medios de comunicación en Chile se encuentran, en su gran mayoría, insertos en una pobreza ideológica (pero no falta de ella). Una pobreza que es fácil de distinguir en al menos tres puntos relevantes.

El primero de los puntos de análisis es el más superficial, el más comentado y duramente cuestionado, pero también es el más cuidado por quiénes incluso se atreven a criticarlo: La farándula. Hablar de la farándula, es hablar de noticias llamativas para un pueblo que por 15 años consumió entretención, no está demás recordar un poco de la programación televisiva de los 80' y comienzos de los años 90´, con un sábado entero de "Sábados Gigante" y películas de Cantinflas, el reemplazo de programas educativos para niños como "Plaza Sésamo" por los de canto como "Cachureos" o "Los Bochincheros"...y así seguiría dando ejemplos. Es estratégicamente natural, que un país que está viviendo una dictadura (buena o mala, es a juicio del lector) necesita de medios distractores que permitan olvidar los hechos de real contingencia, y uno de las tácticas utilizadas fue el cuarto poder, el de la información (hubo otras formas de entretención-distractora, como la llegada de grandes artistas al Festival de Viña). Como primer punto, y ligado al tema de la farándula, nos encontramos entonces, con medios que aún no han podido superar la crisis de no saber como entretener a las masas con noticias de trascendencia y proyección. Seguimos hundidos como sociedad, al entregar más importancia a lo que le ocurre al vecino que a la elección correcta de nuestros políticos a la hora de votar; este punto no es exclusiva responsabilidad de los medios, sino de una sociedad que no despierta del móvil con sonido que está arriba de sus cabezas.

El segundo punto, es el manejo de los medios de comunicación como una empresa y no como un medio educativo e influyente en la opinión de sus lectores, radioescuchas o televidentes. La entrada de las grandes empresas a la televisión, y a la radio en menor grado, tiene como consecuencia, que mientras más sea visto o escuchado un programa (ráting), mayor es la generación de recursos para las estaciones gracias al pago de la publicidad con que se benefician dichas empresas (auspicios). Este punto no es válido sin el primero, el de la entretención-distractora. Una sociedad que sigue escapando de los grandes temas, y que sólo consume programas livianos y de noticias blandas, corrompe de alguna manera la programación de dichos medios. Y así nos encontramos con el dilema…o cambiamos la programación de todos los medios, dando un mayor espacio a la información dura (política, economía, nacional e internacional, ciencia, etc.) que a las noticias blandas (ubicándolas en el lugar que les corresponden)…o sencillamente, si sólo cambian algunos medios hacia noticias duras, lo más probable que el nivel de consumidores (de información) sea mucho menor que el de los programas faranduleros, y puede que tiendan a desparecer.

El tercer punto, y a mi parecer el de mayor trascendencia (sin desmerecer los dos anteriores) es una alianza entre la educación y la información. En el punto dos, recalqué la participación de los auspiciadores en la televisión y radio como un factor importante. En los diarios, en cambio, aún no prevalece la medición de la circulación por sobre el ideal de información que se quiere entregar (ideal manejado con una intención clara, pero con una tendencia oculta (sólo a quienes no la quieren ver). Es la prensa escrita la que más se acerca al ideal de lo que debe ser un medio de comunicación, dejando la tecnología de lado y enfocándome en la finalidad. La diferencia es clara, el consumidor-lector, es muy distinto al consumidor-vidente o al radioescucha, y basándome en ello, en la cultura distinta que tiene el lector, considero que la educación es necesaria como un punto fuerte para el recambio comunicacional. Es incontrolable que una noticia de relevancia nacional como la acusación de irregularidades en el Mineduc por parte del Contralor Nacional, Ramiro Mendoza, sea tan conocida por muchos (escuchada o quizás vista), pero entendida por pocos. Y es casi obvio, si los problemas empiezan desde desconocer qué funciones cumple un contralor dentro de un país hasta que significa la sigla Mineduc… ¿Cuántas personas conocen el nombre de la Ministra?...y así seguiría preguntando. La educación de la sociedad toma un gran valor a la hora intentar modificar un medio , es triste saber que alumnos con cuarto año de enseñanza media (la gran mayoría de 18 años) no han tenido una clase de cívica en toda su vida como estudiante, es decir, aún no reconocen la diferencia entre ser chileno o ciudadano, por ejemplo. La educación es el trampolín para que los medios puedan informar con mayor profundidad y con noticias que se puedan proyectar en el tiempo.

Terminando con las tres relaciones: entretención-distractor, ráting-programación y educación-información. Como opinión final, es bueno también dar una solución a mi crítica, es por ello que considero que la educación es el camino a ese cambio ideológico en los medios. La educación formal tiene esa capacidad de ser transversal, y pregunto… ¿Por qué no se enseña…aparte de historia…un ramo de Periodismo en las escuelas?... ¿Acaso es imposible lograr que entre en la malla curricular de los estudiantes de enseñanza media? ¿Afectará en los alumnos que le enseñen a entender lo que está sucediendo, no sólo en su país, sino también en el mundo? .No sería acaso, una buena manera de tener profesionales más completos para nuestra sociedad. De todas las soluciones posibles, creo que este es un camino viable, en donde no sólo se busca cambiar los medios, sino también educar a la sociedad (Periodismo es una carrera transversal a cualquier profesión) y así de esta manera no se rompe el eterno vínculo que tiene el Periodismo con las grandes masas…porque la educación es además desarrollar el pensamiento social.


Cristóbal Torres.




jueves, 13 de marzo de 2008

Sólo para empezar...Ajedrez




Uno de los grandes dilemas de los ajedrecistas, desde aficionados hasta grandes maestros internacionales, es que aún no pueden justificar la hipótesis de que el ajedrez es un medio eficaz para el aprendizaje cognitivo.



Grandes han sido los esfuerzos por implantar el ajedrez como herramienta educativa de las federaciones de Rusia, Cuba y Argentina, sólo por nombrar algunas. Dentro de sus proyectos nos encontramos con las llamadas "Escuelas de Ajedrez" de la Unión Soviética (hace una gran diferencia del término "taller"), o con el sistema de "Pirámide de alto rendimiento" de Cuba. También, en Argentina, se presentó una nueva Ley Nacional de Ajedrez de Argentina, que si bien es cierto es un avance, aún no logra entrar en la malla curricular y así seguir su estudio de la misma manera como se hace con matemáticas o lenguaje.



Seguir comentando que el ajedrez desarrolla habilidades como: la memoria (de corto y largo plazo), el cálculo, la atención, el análisis, la inteligencia emocional, el tomar decisiones, etc. Me parece que sigue siendo una pérdida de tiempo, los resultados ya están comprobados; y muchas son las memorables frases al respecto :




  • El Ajedrez es necesario en toda buena familia. (Alexander Pushkin, escritor ruso)


  • El Ajedrez es semejante a la vida. (Miguel de Cervantes, escritor español)


  • El Ajedrez es un juego honrado. (Williams Shakespeare, poeta y dramaturgo inglés)


  • El Ajedrez es prueba de inteligencia. (Joan W. Goethe, poeta alemán)


  • El Ajedrez es una necesidad tan imperiosa como la literatura. (Iván Turgueniev, novelista ruso)


  • Del Ajedrez se ha dicho que la vida no es lo suficientemente larga para él, pero eso es culpa de la vida, no del Ajedrez" (W. E. Napier)


  • Compadezco al que no conoce el ajedrez. Causa ya alegría al aprendiz; al veterano le lleva al sumo placer. (León Tolstoi, escritor)


  • El ajedrez es un juego sin par, regio e imperial. (Napoleón Bonaparte)


  • El ajedrez es una gimnasia mental. (Vladimir I. Lenin)


  • El ajedrez constituye un medio eficaz para la educación y formación del intelecto del hombre. (Dr. Ernesto "Che" Guevara)

Y así seguiría argumentando con frases de celebridades, que no necesariamente eran o son expertos jugadores. Entonces... ¿Dónde están topando los ajedrecistas para que su juego placentero de 64 casillas sea reconocido?



Es aquí, donde planteo mi hipótesis. Los ajedrecistas, desde el pequeño aficionado hasta el Gran Maestro, han fallado no en el fondo, sino en la forma. No quisiera caer en burdas comparaciones, pero son las mismas, las que me ayudarán a que incluso aquella persona que jamás ha tomado una pieza, me entienda. Todos sabemos que las espinacas hacen bien, pero también, todos sabemos que los niños las esquivan cuando las ven servidas en un plato. El ajedrez es eso...es una espinaca que nos hace bien, y que nosotros como ajedrecistas, sabiendo sus beneficios, no hemos podido hacer que el resto de las personas la consuman. ¿El gran problema?...Es hablar de los beneficios que también entregan otras actividades ya establecidas, las matemáticas por ejemplo...¿Para qué quiero jugar ajedrez. Si las matemáticas ya me enseñan lo que podría aprender con él? o la memoria de largo y corto plazo ¿Acaso ya no están presente esas habilidades dentro de las actividades que se realizan en los colegios? La verdad es que sí, están presentes y el ajedrez en ese sentido no parece ofrecer nada nuevo.



Es por ello que cuando me toca hablar del juego que persigo hace 17 años y que sigo detrás de él, me gusta presentarlo no como un conjunto de habilidades, sino como una forma de desarrollar el pensamiento crítico, es decir, el ajedrez no sirve para desarrollar nuevas habilidades, sino más bien para complementar los conocimientos que vamos adquiriendo a diario. Es que si existen ejercicios para fortalecer el cuerpo, tienen que haber ejercicios para ejercitar la mente. Es por ello que lo que planteo, no busca que el ajedrez reemplace la física o la química, y nos dediquemos una vida entera a estar frente a un tablero, sino que tengamos la posibilidad de mantener nuestra mente activa, a través de un juego (arte, ciencia y deporte) que es placentero desde el primer movimiento intelectual que realizamos.




MF Cristóbal Torres





Powered By Blogger