
Es difícil que usted no sepa, el porqué “ese chacal de la trompeta, con pantalones de colegio” anda tirando piedras en la calle, en más de una ocasión debe haber escuchado la sigla LGE, o quizás escuchó LOCE entre tanto grito contra los “pacos”. Me parece difícil que usted no se haya informado sobre las principales calles en donde han ocurrido las manifestaciones en contra la LGE; a Karim Butte, de Chilevisión, sólo le faltó despachar arrancando y avisando de paso a los demás, que venía el guanaco. Pero sea sincero, usted cree que… ¿A los medios le ha importado la Ley General de la Educación? o ¿Realmente seguimos teniendo un periodismo instrumental que sólo sirve para mejorar la imagen y en base a ello ganar elecciones y simpatía con la gente?
Que triste es ver como Canal 13 le da tribuna al Presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, para que diga muy sueltamente, sólo le faltó poner los pies sobre la mesa, de que “cada persona debe decidir qué educación le da a sus hijos”, defendiendo, como si fuera un profesor que tiene un buen sueldo en los llamados “school”, a los particulares. ¿Cada cual elige el colegio?… ¿No es acaso una manera de mantener las clases sociales?...si usted paga estudia…pero sino…no le vamos a permitir un Estado que lo ayude para que sepa inglés y tenga postgrados como los que hacen el esfuerzo de pagar. Fue acertado, que en la misma entrevista realizada en Tele13, Larraín diera a conocer el porqué la Alianza no está de acuerdo con la definición que da el Estado al lucro, la definición en cuestión dice "el Estado financiará la educación pública, pluralista y gratuito, que asegure el acceso a toda la población y que promueva la inclusión social, de acuerdo a la Ley y a los derechos garantizados por la Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes", Larraín asegura que el Gobierno ocupa estas palabras simplemente porque los padres han preferido la educación subvencionada…y pregunto: ¿Hay más alternativas cuando el mercado es cerrado y todo pasa por tener o no tener lucas? No soy padre de familia pero me imagino que todos quieren lo mejor para sus hijos. Lamentablemente quien gana un sueldo mínimo no puede pagar una subvención de 65 mil pesos que se paga en el Don Bosco, y quién sabe, que sólo puede con suerte comprarle los materiales a su hijo, para que vaya al colegio más cercano de su casa y así no gastar en furgón.
Mientras La Nación le da más cobertura a la toma de los colegios y a la equivocada postura de los estudiantes, nos encontramos con La Tercera y El Mercurio que le dan más énfasis a los dos temas principales de la discusión, la definición de lucro para los establecimientos y la eliminación de la selección de estudiantes para el ingreso a colegios fiscales. Si seguimos con este recorrido por los medios, también podemos encontrar a los especialistas del impacto como Mega, que no pierde la oportunidad de incluir en su programación (extras) las manifestaciones, lástima que con ello interrumpa los dibujos animados o las teleseries que dan en el día. Si es por hablar de TVN, creo que las razones del porqué han tratado poco este tema, es porque sencillamente, la LGE no es la solución que viene a reemplazar a la LOCE, y por lo mismo, no es algo que después de “tanto tiempo de trabajo” favorezca al Gobierno.
Es lamentable, que no haya un espacio para el debate en los medios masivos chilenos, ¿”Tolerancia Cero”? , ¿Opinarías distinto a tu jefe? , muchos sí…o muchas también, bien lo sabe Pamela Jiles, bien lo saben ustedes lo que le pasó. Pero sin alejarme del tema, creo que no ha habido debate, porque en Chile estamos acostumbrados a ser informados que ir en busca de la información, y eso también tiene mucho que ver la hora de educar, y por eso afirmo que no todo siempre pasa por las lucas, a veces también pasa por las ganas de querer saber. En aquello no hay ley que nos obligue a educarnos mejor, sólo una mentalidad abierta al saber que como periodistas tenemos el deber de fomentar, y que algunos no lo hacen porque muchas veces nos sale más fácil informar a un ignorante que al letrado que nos pone en tela de juicio. ¿Será ello lo que le conviene mantener al profesor, al empresario, al político? ¿Y a los periodistas?



